|
La
evolución acelerada de los acontecimientos, el ritmo
vertiginoso
de la vida, hace que los parámetros, que
venían utilizándose, hayan quedado obsoletos en poco
tiempo.
Se
trata, por tanto de actualizar los mismos, y no quedar
viviendo
en modelos pasados, fuera de los tiempos
actuales,
en definitiva, hay que acomodarse a los tiempos
presentes,
aunque lo mejor es adelantarse a los mismos,
si
ello fuese factible.
Hoy
día en el Sector, hay que pensar mucho, y con papel
y
lápiz, escribir estrategias, objetivos y planificación.
La
venta se está convirtiendo en pura estrategia, los modernos medios de
comunicación, hacen con el teléfono
fax,
internet, ya mismo la video conferencia, que se utilice
unos
segundos lo que antes era cuestión de días.
Ha
llegado el tiempo de tener mas reuniones de información y cambio de
impresiones, pues el conocimiento de la competencia, el conocimiento de
los
proveedores,
las tendencias, la formación, es un
bagaje
básico.
Posterior
a ello, está la utilización de estos conocimientos en el mercado,
visitas dardo, llamadas estructurales,
contactos
de rearme intelectual, viajes programados con
definición previa de objetivos.
No
se trata de más personas, se trata de más eficacia,
el
concepto eficacia, tiene que primar sobre todos,
y
la eficacia, no es un problema, ni produce desgaste,
es
una virtud estimulatoria.
La
batalla de la venta, se ha convertido, en una batalla
estratégica,
que primero hay que ganarla sobre mapas
y
planos, y después llevarla a la práctica.
Hemos
de pensar en el verano, ampliamente, hemos de
pensar,
donde va este mercado, y que hemos de hacer.
Empresas
con muchas personas, muchas veces son menos
eficaces,
que Empresas ágiles más reducidas.
Operatividad
es la palabra, la lógica, y
saber sacrificar
un
Euro, si es para ganar dos.
Organización,
automatización, sistematización, agilidad,
servicio,
variedad, calidad, empuje ordenado. Las claves
del
éxito.
Los
mercados están difíciles solo un equipo de personas,
ilusionado,
con ganas, puede ganar la batalla, perder
la
batalla, no es bueno, es triste, hay que ganar la
batalla,
y ello se obtiene con un equipo motivado,
y
con ganas. No es posible de otra forma.
No
es posible de otra. Sencillamente es imposible
otro
esquema. Porque evidentemente no es viable
económicamente
otro sistema. El trabajo no es una
maldición
bíblica, es la alegría de la vida, y el alimento
del
alma.
|